Ayer un dilema… hoy un desafío…

            
        Ayer, estuvimos frente a un dilema…

        Quienes hemos perdido hijos fuimos enfrentados a un dilema y tuvimos que elegir entre ser  llevados por los más hondos sentimientos de dolor inspirados por aquel paradigma que nos trasmitieron nuestros abuelos, “genio y figura hasta la sepultura”, o captando lo que es la esencia del Mensaje de Renacer, transformarnos pues nuestros hijos, son estrellas fugaces que pasaron por nuestras vidas y “nos tocaron para transformarnos”.
Para dejarnos llevar por nuestro genio y figura, no teníamos que hacer nada, como dice Gustavo, “ni siquiera levantarnos de la cama, ni querer hablar con nadie”, cerrar puertas y ventanas y encerrarnos en el propio dolor, pero transformarnos nos ha exigido un esfuerzo despojándonos de nuestro yo para pensar en el otro.  
Eso es lo que muchos hemos hecho hasta hoy y lo seguiremos haciendo; con ello ha venido paz a nuestro acongojado espíritu.

        Hoy, estamos frente a un desafío…

        El de recorrer el largo camino hacia los 50 ó 100 años de Renacer.

        Alicia y Gustavo, nos han dicho: “Nuestra esperanza es que ustedes, decidan  trabajar por Renacer, porque nosotros vamos a ir pasando pero el mensaje debe quedar; Renacer es la tarea por la cual nosotros hemos bregado y ustedes han dicho sí a ese mensaje y nuestra esperanza es que ustedes, a su vez, decidan  trabajar por un Renacer para dentro de otros 50 año o 100 años.”
Al preguntar ¿cómo hacer? Alicia y Gustavo pusieron el acento en “la importancia de alentar a los grupos a evaluar el mensaje desde un punto de vista más conceptual y no meramente emocional y afectivo”.
La dicotomía entre lo “conceptual” y lo “meramente emocional y afectivo” quedó patentizada cuando Alicia mencionó que ella siempre, desde el primer día, les preguntó a los padres “si ustedes, ahora, tuvieran que pensar en una sola palabra que definiera a sus hijos”, una sola palabra que definiera a esos hijos que partieron, ¿Qué palabra sería esa?
        Me dicen: Amor… vida… esperanza… alegría… y entonces, ¿Por qué lloran?  
Si todo fuera “meramente emocional y afectivo”, ¿qué sentido tendría el esfuerzo de Alicia y Gustavo para acercarnos los conceptos que se expresan a través de los fundamentos filosóficos de la ayuda mutua como factor de renovación cultural, moral y social,  sobre lo que tanto nos han hablado y escrito?
Hoy nos dicen: “necesitamos trabajar firme en la ESENCIA DE RENACER, porque lo que nos ha traído hoy acá no son Alicia y Gustavo, no son los 20 años, es un mensaje, es un mensaje con el cual ustedes están de acuerdo”.
        “Es necesario que conozcamos su ESENCIA y  nos mantengamos dentro de ella porque sino, los grupos se van a dispersar, vamos a tener dificultades y el mensaje se va a perder.”
Es probable que muchos presten oídos sordos a este llamado, ya lo ha señalado Alicia al decir: “parece que van a las reuniones, están ahí, se sientan y escuchan, pero es como si les entrara por un oído y saliera por el otro… aquí se han dicho cosas muy valiosas.”     
En  ese largo camino, se presentarán nubes que lo oscurezcan, como ya lo advertían Alicia y Gustavo en “Fundamentos y Esencia de Renacer” al decirSe nos propondrán alternativas más fáciles y más tentadoras”.          
Hoy, esas alternativas más fáciles y tentadoras se han presentado y pueden observarse a través de los mensajes en Internet, que es lo que tratan de hacernos ver Alicia y Gustavo al decirnos: “la inmensa mayoría de los comentarios tiene que ver con el duelo y una visión psicologista de éste y casi ninguno con los aspectos más elevados, tanto existenciales  como espirituales del mensaje de Renacer. Esto nos lleva a pensar que de seguir este camino, en algún tiempo se corre el peligro que Renacer se transforme en un grupo de duelo en el que predomine el lamento y la catarsis dejándose de lado los aspectos trascendentes del mensaje.”
¿Nos mantendremos indiferentes frente a quienes después de bregar 22 años de sus vidas en nuestro beneficio, nos advierten que somos los responsables de mantener viva la llama de los fundamentos que  sustentan la ESENCIA DE RENACER?
¿Será el encuentro de abril del 2011 el punto de partida para enfrentar esta situación, o nos sentaremos a escuchar, como si nos “entrara por un oído y saliera por el otro”?

Estas palabras están dirigidas, especialmente, a quienes hemos transitado por el camino de la esencia de Renacer, para que busquemos la forma de lograr que Renacer no se convierta en un grupo de duelo, evitando que los grupos terminen trabajando bajo “una visión psicologista”, como una “alternativa más fácil y más tentadora”.
También van dirigidas a quienes, seducidos por esas “alternativas más fáciles y más tentadoras”, se han apartado de su esencia, que propicia una transformación basada en la fuerza indómita del espíritu, patrimonio exclusivo del ser humano, y no en los impulsos instintivos en que se igualen hombres y bestias.
Y también a los padres nuevos, para que eviten escuchar los cantos de sirena que los inducen a enfoques psicologistas por los cuales estarán condicionados de por vida a un círculo reducido de sentimientos y emociones egocéntricas, encerrados en sí mismos, en un estado de duelo en el que se da vuelta sin salida, lo que les impide el salto hacia la dimensión espiritual, máxima expresión de la libertad.
Pues, aún no siendo el hombre libre  de sus instintos y emociones, sin embargo, lo es para oponerse a ellos, y es al salirse fuera de sí mismo, para ayudar a otro ser que sufre, que se manifiesta, en todo su esplendor, la dimensión espiritual del ser humano.

        Hoy en nuestro crepúsculo, nos atrevemos a recordar que ayer fue un dilema, pero hoy es un desafío… ¿haremos oídos sordos?

Ana y Enrique
De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay

“Por la esencia de Renacer